- Santa Rosa de Calamuchita y Villa Yacanto iniciaron procesos para crear sus banderas oficiales.
- Calmayo y Los Molinos adoptaron banderas propias este año, mientras Villa General Belgrano ya tiene una.
- Las banderas locales buscan representar la identidad de cada comunidad mediante colores y elementos, con participación de vecinos y estudiantes.
Hay una especie de revolución silenciosa que está ocurriendo en Calamuchita. En esta ocasión, no tiene que ver con obras, turismo ni política: cada vez más localidades del Valle quieren tener su propia bandera.
En las últimas semanas, Santa Rosa de Calamuchita y Villa Yacanto pusieron en marcha los procesos para crear sus respectivas enseñas oficiales. Y no son casos aislados: durante este año Calmayo y Los Molinos ya adoptaron sus propias banderas y se sumaron así a un muy reducido grupo de jurisdicciones que ya cuentan con su emblema, como Villa General Belgrano.
Así, poco a poco, el departamento comienza a construir un particular mapa de identidades locales, donde cada pueblo busca plasmar en colores y formas aquello que considera propio.
La iniciativa tiene además un protagonista común: Cristian Baquero Lazcano, especialista en vexilología —la disciplina que estudia las banderas— y autor de la actual Bandera Oficial de la Provincia de Córdoba.

Santa Rosa: el concurso entra en su etapa decisiva
En Santa Rosa de Calamuchita, el proceso comenzó con actividades en escuelas y encuentros con estudiantes y docentes que participan del concurso convocado por el municipio.
La consigna no pasa simplemente por diseñar una bandera atractiva. La propuesta busca que los participantes se pregunten qué representa a Santa Rosa, cuáles son sus paisajes, su historia, sus recuerdos y aquellos elementos que los vecinos identifican como propios.
Baquero Lazcano recorrió establecimientos educativos el jueves 20 de agosto y trabajó con los alumnos que elaboran sus propuestas.

El 30 de agosto finalizará la convocatoria para presentar los diseños. Luego, durante septiembre, comenzará la evaluación de los trabajos por parte del jurado, con el acompañamiento técnico del especialista.
Por ahora, la futura bandera de Santa Rosa sigue siendo una incógnita. La conoceremos cuando termine el proceso de selección.
Villa Yacanto también busca su símbolo
Un proceso similar comenzó en Villa Yacanto. El sábado 22 de agosto se realizó en el SUM del Centro Marcelino Martínez una capacitación abierta a la comunidad para explicar los criterios que intervienen en la creación de una bandera y poner en marcha oficialmente el concurso.
La intención es que vecinos e instituciones puedan participar de la elaboración de un símbolo que represente a la localidad.
Otra vez aparece la misma pregunta: ¿qué elementos deberían estar en una bandera para que los habitantes de Villa Yacanto puedan reconocerla como propia?
La respuesta llegará después de la presentación y evaluación de las propuestas.

Calmayo ya tiene bandera y la eligieron sus chicos
Uno de los casos más interesantes del Valle es el de Calmayo. La comuna ya tiene su bandera oficial y el proceso tuvo una particularidad: la elección final quedó en manos de los alumnos de la Escuela Martín Miguel de Güemes.
Los estudiantes votaron entre cinco propuestas elaboradas a partir de los aportes realizados por la comunidad y el trabajo técnico de Baquero Lazcano.
El diseño elegido tiene tres franjas horizontales violeta, blanca y celeste, sobre las que aparece un medio sol naciente dorado.
Cada elemento tiene una explicación: el violeta está asociado al paisaje serrano y a la presencia de la lavanda en la zona; el blanco representa la paz y el encuentro comunitario; el celeste remite al cielo y a la pertenencia argentina.

El sol naciente, por su parte, establece un vínculo con el sol de la bandera nacional y con el sol jesuita presente en la bandera provincial.
La bandera fue izada oficialmente por primera vez el 19 de junio, durante un acto realizado en la escuela de la localidad.
Los Molinos también tiene la suya
Los Molinos se sumó este año a esta construcción de identidad. Su bandera fue aprobada mediante la Resolución Comunal Nº 03/2026 y está formada por tres franjas horizontales de color amarillo, blanco y celeste, con un sol naciente en el centro.
En este caso, los colores y elementos buscan representar cuestiones vinculadas con la historia de la comunidad, la convivencia entre vecinos, el agua —a través del arroyo y el río Los Molinos— y el paisaje serrano.
La normativa establece además que la bandera deberá utilizarse junto con las enseñas nacional y provincial en edificios públicos, establecimientos educativos y actos institucionales.

¿Y la bandera de Villa General Belgrano?
Villa General Belgrano tiene un antecedente más antiguo dentro de este proceso. Baquero Lazcano también participó años atrás en la creación de la bandera de la localidad, por lo que su trabajo vuelve a aparecer ahora en otros puntos del departamento.
De esta manera, Calamuchita empieza a tener cada vez más símbolos propios, aunque no existe una única bandera que represente oficialmente a todo el departamento.
Eso es importante: las nuevas enseñas son banderas locales, no una "bandera de Calamuchita".

¿Por qué cada pueblo quiere tener una bandera?
Una bandera local puede parecer, a primera vista, una cuestión meramente ceremonial. Pero para las comunidades que participan de estos procesos representa algo bastante más profundo.
Es un símbolo que puede aparecer en las escuelas, actos oficiales, edificios públicos, fiestas y acontecimientos importantes. También funciona como una manera de contar, mediante colores y figuras, qué cree una comunidad que la identifica.
Y ahí está quizás lo más interesante de este fenómeno: en lugar de imponer desde arriba un símbolo, los procesos que se están desarrollando en Calamuchita buscan que los propios habitantes —y especialmente los chicos y jóvenes— discutan qué elementos forman parte de la identidad de su pueblo.
Por eso, cuando Santa Rosa y Villa Yacanto finalmente tengan sus banderas, no serán simplemente dos nuevos paños de colores. Serán la representación oficial de cómo cada comunidad eligió contarse a sí misma.
