- Las chinches de cama son resistentes a la mayoría de los insecticidas y se reproducen con rapidez.
- Se confunden con garrapatas, pero solo estas últimas transmiten enfermedades.
- La prevención incluye revisar colchones, cabeceras, cuadros, enchufes y muebles de segunda mano.
- El tratamiento más eficaz combina calor, vapor, aspirado y productos químicos.
- Suelen ser necesarias varias rondas de tratamiento para erradicarlas por completo.
Especialistas en entomología consultados por la revista Prevention advirtieron que las chinches de cama se volvieron una plaga difícil de erradicar por su resistencia a los insecticidas, su reproducción acelerada y su capacidad para pasar desapercibidas.
Edwin Rajotte, doctor en entomología y profesor emérito de la Universidad Estatal de Pensilvania, explicó que estos insectos perfeccionaron su alimentación durante millones de años para no despertar al huésped. Timothy Gibb, de la Universidad de Purdue, las definió como el parásito perfecto.
Una confusión frecuente es mezclarlas con garrapatas. Ambos parásitos tienen aspecto similar, pero las chinches son insectos de seis patas y las garrapatas son arácnidos de ocho. La diferencia sanitaria es clave: las garrapatas transmiten enfermedades como Lyme o fiebre de las Montañas Rocosas, mientras que las chinches no tienen transmisión comprobada de patógenos.
La chinche de cama (Cimex lectularius) se alimenta solo de sangre humana y vive cerca de donde duermen sus huéspedes. Se oculta en colchones, somieres, marcos de cama, cuadros y enchufes. Su actividad se concentra entre la medianoche y las cinco de la madrugada, cuando el calor, el olor y el dióxido de carbono la estimulan.
El entomólogo Kevin Hathorne señaló que las chinches llegan con personas o pertenencias, no por falta de limpieza. Para prevenirlas, Rajotte recomendó dejar la valija en el centro de la bañera al llegar a un hotel e inspeccionar el colchón, la cabecera, los cuadros y los enchufes. También conviene revisar muebles de segunda mano antes de ingresarlos al hogar.
Ante una infestación, hay que lavar y secar a alta temperatura toda la ropa de cama y tela expuesta, aspirar grietas y aplicar vapor. Rajotte insistió en que no se debe usar un único método. El manejo integrado de plagas, que combina calor, vapor, aspirado y tratamiento químico, aumenta las posibilidades de éxito.
Los tratamientos requieren seguimiento. Las empresas suelen revisar a las dos semanas y, en general, hacen falta varias rondas. Gibb advirtió que la sociedad espera eliminar la plaga con una sola fumigación, pero con las chinches no ocurre así.
La detección temprana reduce costos y dificultad. Si la población es de entre 10 y 15 ejemplares, se puede intentar el control propio. Si hay miles, los expertos recomiendan llamar a una empresa especializada.
