- Al menos 30 muertos tras la colisión entre un AVE de Renfe y un Iryo cerca de Urda, Toledo.
- Los trenes trasladaban a 544 pasajeros: 397 en el AVE y 147 en el Iryo.
- La circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía quedó suspendida.
- Se habilitaron teléfonos de asistencia para afectados y familiares de ambas operadoras.
Al menos 30 personas murieron este miércoles tras el choque entre un tren AVE de Renfe y otro de la compañía Iryo en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, a la altura de la estación de Urda, en la provincia de Toledo. La colisión se produjo alrededor de las 8:35 en el kilómetro 118 y provocó que dos vagones cayeran por un terraplén.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, precisó que fallecieron 24 pasajeros del AVE y seis del Iryo, y advirtió que la cifra podría aumentar. Los trenes trasladaban a 544 personas: 397 viajaban en el AVE y 147 en el Iryo. Las causas del siniestro aún no fueron determinadas, aunque entre las hipótesis figuran un posible fallo humano o un error en el sistema de seguridad.
Los servicios de emergencia trabajaban en el rescate de víctimas y los hospitales de Toledo, Alcázar de San Juan y Ciudad Real suspendieron la actividad no urgente para atender a los heridos. El Centro de Transfusiones de Madrid realizó un llamamiento urgente a donar sangre de todos los grupos. La Guardia Civil desplegó personal de Seguridad Ciudadana, del SEPRONA y de la Jefatura de Tráfico, y difundió imágenes aéreas del descarrilamiento.
Renfe suspendió la circulación en toda la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía y habilitó el teléfono 900 10 10 20 para afectados y familiares. Iryo activó su propio número de contacto, el 900 001 403, y canceló sus servicios con origen en Madrid-Puerta de Atocha hacia el Corredor Sur. Adif anunció puntos de atención en las estaciones de Madrid-Atocha, Sevilla-Santa Justa y Córdoba-Julio Anguita, mientras la localidad de Urda habilitó un pabellón para recibir a los afectados.
El rey Felipe VI interrumpió parte de su agenda y transmitió su pésame a las familias, en tanto la Casa Real emitió un comunicado de condolencias. El Gobierno canceló su agenda y la precampaña electoral para los comicios del 29 de noviembre quedó paralizada, salvo en el caso de Vox. España registra así un segundo accidente mortal en la red de alta velocidad en menos de un año, luego del episodio de Adamuz ocurrido en enero.
