- La carga de sedimentos cayó de 1.600 a 240 millones de toneladas anuales entre 1919-1959 y 2000-2020.
- El programa Grain for Green plantó 34,3 millones de hectáreas entre 1999 y 2020.
- En 1997, el río estuvo 226 días sin llegar al mar.
- Expertos creen que el río volverá a ser amarillo cuando las presas pierdan capacidad.
Ell Río Amarillo, en China, está dejando de ser amarillo. La carga de sedimentos que arrastra cayó de 1.600 millones de toneladas anuales entre 1919 y 1959 a 240 millones entre 2000 y 2020.
Durante miles de años, el monzón depositó polvo de los desiertos del noroeste en la meseta de loess, una llanura de 640.000 kilómetros cuadrados. De allí provenía el 90% de los sedimentos del río, considerado el más turbio del mundo.
Entre 1970 y 1990 se construyeron terrazas, presas de retención y embalses en el cauce. En 1997, el río estuvo 226 días sin llegar al mar y 704 kilómetros quedaron secos, lo que obligó a controlar la sobreexplotación.
En 1999, China lanzó el programa Grain for Green. Hasta 2020 se plantaron 34,3 millones de hectáreas y se invirtieron unos 80.000 millones de dólares. En la meseta de loess se retiraron casi 10 millones de hectáreas de cultivos para convertirlas en bosques.
El río ahora tiene un color más pardo o verdoso en buena parte de su curso. Sin embargo, los expertos advirtieron en 2016 que la capacidad de retención de las presas está diseñada para veinte años y lleva casi treinta en servicio; por eso, prevén que el río recupere su color amarillo a medida que los embalses pierdan eficacia.
