- Las expectativas netas de contratación para los próximos tres meses son de 0,1%, casi neutras.
- El 3,1% de las empresas espera aumentar su dotación y el 3% prevé reducirla.
- La caída del empleo registrado en agosto se explica por la baja tasa de incorporaciones, no por despidos.
- La industria perdió 94.924 empleos entre agosto de 2023 y julio de 2026, según la UIA.
- Comercio, restaurantes y hoteles y la industria manufacturera prevén recortes de plantillas.
Las expectativas netas de contratación de personal de las empresas argentinas se mantienen cercanas a cero para los próximos tres meses, según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de la Secretaría de Trabajo. Del 6,1% de las firmas que anticipan cambios en su dotación, 3,1% espera aumentarla y 3% disminuirla, lo que arroja un saldo positivo de 0,1 por ciento.
El informe oficial atribuyó el estancamiento del empleo privado registrado en agosto, que se mantuvo sin variaciones por segundo mes consecutivo, a un nivel de contrataciones marcadamente bajo y no a un volumen elevado de desvinculaciones. La tasa de desvinculaciones se ubicó 0,9 puntos porcentuales por debajo del promedio de los años expansivos, mientras que la de incorporaciones retrocedió más de un punto porcentual respecto de esa media.
La Secretaría de Trabajo sostuvo que el empleo asalariado registrado privado exhibe una menor rotación global, con empresas que evitan desvincular trabajadores pero limitan la reposición de personal y los procesos de expansión interna. Por rama de actividad, las proyecciones son favorables para la mayoría de los sectores, excepto comercio, restaurantes y hoteles y la industria manufacturera, donde se prevén recortes de plantillas.
La Unión Industrial Argentina destacó que entre agosto de 2023 y julio de 2026 la industria perdió 94.924 empleos, lo que la convirtió en la actividad con mayor caída. El sector concentra el 19% del segmento formal y genera otros dos puestos indirectos por cada registrado. El tema ocupará un lugar central en la próxima Conferencia Industrial, prevista para el 3 de noviembre.
El economista Diego Coatz afirmó que las suspensiones contribuyen a moderar los despidos en las actividades más golpeadas, como la construcción y las industrias textil, del calzado, de la madera y del mueble. Advirtió que, si la actividad se mantiene en los niveles actuales, el empleo seguirá cayendo. La consultora LCG señaló que ni la reforma laboral ni el Régimen de Incentivos a la Formalización Laboral lograron revertir la caída del empleo registrado y descartó un impacto inmediato de la flexibilización en la contratación.
