- Die Toten Hosen cerró su gira de despedida en el Movistar Arena ante un recinto lleno.
- La banda se presentó previamente en Rosario y Tandil, y ofreció un show sorpresa en el Teatro Vorterix.
- El vínculo con el público argentino cumple 34 años, desde su primera visita en los años '90.
- Ciro y Luciano de Attaque 77, el Mosca de 2 Minutos y Sergio Gramática participaron como invitados.
Die Toten Hosen cerró este fin de semana su gira de despedida de la Argentina con un show en el Movistar Arena de Villa Crespo, ante un recinto completo. La banda alemana había tocado la semana previa en Rosario y Tandil, también con localidades agotadas, y sumó una presentación sorpresa en el Teatro Vorterix.
El vínculo de la banda con el público argentino lleva 34 años, desde su primera visita a Buenos Aires a comienzos de los '90. En aquella oportunidad tocaron en Halley junto a Pilsen, la banda del recordado Piltrafa, cantante de Violadores. Según relató el guitarrista de Pilsen, el Tucán, el primer manager del grupo en el país, Michael Reichel, eligió Buenos Aires porque su empresa alemana lo destinaba al exterior y creyó que, por la cercanía con Brasil, encontraría playas y palmeras.
Para esta última presentación, unos 2000 fans alemanes viajaron a Buenos Aires para acompañar a la banda. El cantante Campino y el guitarrista Breiti se comunicaron en castellano con el público. Sobre el escenario pasaron Ciro y Luciano de Attaque 77 para interpretar Donde las águilas se atreven, el Mosca de 2 Minutos en Ya no sos igual y Sergio Gramática en Represión de Los Violadores. La banda también homenajeó a Ramones y The Clash.
El show se extendió por más de dos horas, con un repertorio que incluyó himnos como Bonnie & Clyde, Altes Fieber, Liebeslied y Paradies. Breiti dedicó un discurso en el que mencionó a Ramones y a Piltrafa como artífices de la relación entre la banda y el público local. Campino, visiblemente emocionado, se despidió entre lágrimas.
El periodista y productor Facundo Llano resumió el vínculo en la previa del show: "Ésta es la historia de amor más grossa de una banda de afuera con el público argentino, ni Ramones, ni Megadeth, ni King Crimson". La gira había comenzado la semana anterior y tuvo su cierre en el estadio de Villa Crespo.
