- Las ventas minoristas en Córdoba cayeron 14% interanual en julio.
- La rentabilidad de los comercios disminuyó 12% en comparación con el año anterior.
- Respecto a junio, las ventas bajaron 7% y la rentabilidad 5%.
- El ticket promedio bajó de $150.895 en junio a $135.120 en julio.
- Solo el 10% de los comerciantes alcanzó las ventas previstas.
La actividad comercial volvió a mostrar números negativos en la ciudad de Córdoba. Durante julio, las ventas minoristas medidas en unidades registraron una caída interanual del 14%, mientras que la rentabilidad de los comercios disminuyó un 12% en comparación con el mismo mes de 2025.
Los datos surgen del último Observatorio Comercial elaborado por la Cámara de Comercio de Córdoba, a partir de un relevamiento realizado en corredores comerciales y shoppings de la capital provincial.
También bajaron las ventas frente a junio
El deterioro no se limitó a la comparación interanual. Respecto de junio, la cantidad de unidades vendidas retrocedió un 7% y la rentabilidad cayó un 5%, confirmando que el consumo continuó perdiendo fuerza durante el último mes.
Si bien la caída interanual fue menor que la registrada en junio, cuando las ventas habían disminuido un 18%, el retroceso mensual muestra que la actividad comercial todavía no logra encontrar una recuperación sostenida.
El ticket promedio también retrocedió
Otro indicador que reflejó la cautela de los consumidores fue el ticket promedio. En julio, el gasto medio por compra se ubicó en $135.120, por debajo de los $150.895 registrados durante junio.
Esto representa una reducción de más de $15.000 por operación y evidencia que los clientes no solo realizaron menos compras, sino que también gastaron montos menores en cada visita a los comercios.
Las expectativas del sector tampoco lograron cumplirse: apenas el 10% de los comerciantes consultados señaló haber alcanzado las ventas previstas para julio.
En cuanto a los medios de pago, las billeteras virtuales y las tarjetas de crédito fueron las alternativas más elegidas por los consumidores. Más atrás se ubicaron las tarjetas de débito, mientras que el efectivo fue el método menos utilizado.
Los resultados muestran un escenario todavía complejo para el comercio cordobés, condicionado por la pérdida de poder de compra, la reducción del gasto familiar y la necesidad de recurrir a promociones o financiación para sostener el consumo.
