- El Gobierno nacional desplazó a 101 trabajadores de las unidades turísticas de Embalse y Chapadmalal.
- En Embalse hay 45 empleados afectados; el complejo quedaría sin personal por primera vez en su historia.
- Los predios fueron transferidos a la AABE, que podrá concesionarlos o venderlos.
- ATE convocó a una manifestación en el puente del dique de Embalse y espera una reunión con la Jefatura de Gabinete.
- Los gremios afirmaron que el Gobierno no prevé dar marcha atrás con la medida.
El Gobierno de Javier Milei dispuso el desplazamiento de los 101 trabajadores de las unidades turísticas de Embalse y Chapadmalal, en el marco de la transferencia de ambos complejos a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
En la unidad de Embalse, ubicada en el Valle de Calamuchita, la decisión alcanza a 45 empleados. Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) advirtieron que el complejo quedará vacío de personal por primera vez desde su inauguración, a mediados del siglo pasado.
El procedimiento establece diferencias según la situación laboral. Los trabajadores de planta permanente fueron incorporados al régimen de disponibilidad, que otorga hasta un año para ser reubicados en la administración pública nacional. Si no logran una nueva asignación, serán desvinculados con indemnización. Los contratados, en tanto, fueron despedidos de manera inmediata.
Los predios dejaron de depender del área de Turismo y quedaron bajo la órbita de la AABE. Desde el organismo confirmaron que los complejos podrán ser concesionados o puestos a la venta para el desarrollo de proyectos privados. En Córdoba, el predio abarca más de 300 hectáreas junto al lago de Embalse.
La decisión generó rechazo sindical. El secretario general de ATE Río Tercero, David Salto, sostuvo que nunca antes se había producido un vaciamiento total del personal en Embalse. Los gremios anunciaron una manifestación para este fin de semana sobre el puente del dique de Embalse y esperan una reunión con funcionarios de la Jefatura de Gabinete.
Entre los representantes sindicales predomina el pesimismo. Según relataron delegados, desde el Gobierno ya adelantaron que la determinación forma parte de un plan estructural y que no hay intención de retroceder. El cierre se enmarca en la política de ajuste de la administración libertaria, que considera al turismo social un área deficitaria.
