- El telescopio Gemini Norte, en Hawái, captó la imagen más detallada del remanente Pa 30.
- Las nuevas observaciones muestran unas diez veces más estructuras que las imágenes previas.
- Los filamentos están formados por nudos de gas de unos cuatro días luz de diámetro.
- La estrella central del remanente es una estrella zombi que sobrevivió a la explosión.
Un equipo de astrónomos obtuvo la imagen más detallada hasta la fecha del remanente de supernova Pa 30, el objeto asociado a la explosión estelar que observadores de China y Japón registraron en el año 1181. Las observaciones se realizaron con el telescopio Gemini Norte, en Hawái, según un estudio publicado en The Astrophysical Journal.
Las imágenes previas ya mostraban una esfera de filamentos alargados de materia con una forma que recordaba a fuegos artificiales o a un diente de león. Las nuevas observaciones revelaron cerca de diez veces más estructuras que cualquier registro anterior y permitieron ver que los filamentos no son continuos, sino que se asemejan a cuentas ensartadas, formadas por nudos de gas de tamaño relativamente uniforme.
Cada uno de esos nudos mide alrededor de cuatro días luz de diámetro. La coautora del estudio Ilaria Caiazzo señaló en un comunicado que la región planetaria del sistema solar podría caber unas diez veces en cada nudo y que la uniformidad de las estructuras resulta llamativa. El mecanismo exacto de su formación aún no está del todo claro, aunque se presume que se trata de concentraciones de material expulsado durante la explosión.
La nebulosa Pa 30 también llama la atención porque su estrella central no está del todo muerta, sino que es considerada una estrella zombi. En una supernova termonuclear típica la estrella queda destruida por completo, pero en casos poco frecuentes una parte sobrevive, y los científicos todavía no comprenden del todo cómo o por qué ocurre. Los investigadores esperan que las estructuras de Pa 30 ayuden a reconstruir con mayor precisión cómo se producen esas detonaciones.
