- La NASA confirmó que el telescopio Swift caerá sin control tras 22 años de misión.
- La misión LINK, que buscaba remolcar el telescopio a una órbita más alta, fracasó por fallas técnicas.
- La franja de posible impacto incluye parte de Sudamérica y territorio argentino.
- La agencia considera que el riesgo para la población es mínimo por la desintegración en la atmósfera.
La NASA confirmó que el telescopio espacial Swift Neil Gehrels finalizó su misión científica y caerá sin control en la atmósfera terrestre en las próximas semanas, con una trayectoria de posible impacto que incluye parte de Sudamérica y buena parte del territorio argentino. El observatorio orbita a menos de 275 kilómetros de altura, donde la resistencia atmosférica impide que sus instrumentos observen con precisión los objetivos astronómicos.
El Swift realizó su última observación el 20 de octubre y cerró un ciclo de 22 años de reportes astronómicos. Al carecer de propulsores propios para modificar su trayectoria, la NASA y la empresa estadounidense Katalyst Space diseñaron un plan de alto riesgo: una cápsula robótica del tamaño de un refrigerador, denominada LINK, debía acoplarse al telescopio con tres brazos robóticos y empujarlo a una órbita más lejana para extender su vida útil.
La operación no prosperó. A principios de junio, LINK presentó fallas técnicas irreversibles que le impedían alcanzar el telescopio y a finales de agosto la misión fue abortada oficialmente por los elevados riesgos operativos. "Aunque nos entristecerá ver que la misión de Swift llegue a su fin, sabíamos que este esfuerzo de impulso valdría la pena de cualquier manera", declaró el CEO de Katalyst Space, Ghonhee Lee, según consignó la fuente.
Según las proyecciones difundidas, la franja donde podrían caer fragmentos del instrumento incluye una buena parte de Sudamérica. La NASA sostiene que el riesgo de daños es mínimo, ya que el calor de la reentrada destruiría gran parte de la estructura del Swift y las piezas que llegaran a sobrevivir representarían un peligro reducido para la población y la superficie.
La agencia espacial estadounidense no precisó el epicentro de la caída. Resta conocer la evolución de la órbita del telescopio en las próximas semanas y las actualizaciones oficiales sobre la zona de reentrada, un dato de interés para las provincias argentinas comprendidas en la franja señalada.
