Lo esencialPUNTOS CLAVE
  • El Gobierno de Javier Milei clasificó como secreto militar una nueva compra de equipamiento para las Fuerzas Armadas mediante el Decreto 1205/2026.
  • El decreto no identifica el material a adquirir, su costo, el proveedor ni la fuerza que recibirá el equipamiento.
  • La norma lleva las firmas del Presidente y del ministro de Defensa, Carlos Presti, y quedó a cargo de la Subsecretaría de Gestión Administrativa del Ministerio de Defensa.
  • El Gobierno sostiene que la divulgación de la información podría comprometer la seguridad nacional y los medios de defensa.
  • La publicación del decreto coincide con una nueva escalada diplomática entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de Malvinas, aunque el decreto no establece una relación directa.

El Gobierno de Javier Milei clasificó como secreto militar una nueva compra de equipamiento para las Fuerzas Armadas. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto 1205/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, que reserva los detalles de la contratación y exceptúa al proceso de las obligaciones habituales de publicidad y difusión.

La norma lleva las firmas del Presidente y del ministro de Defensa, el teniente general Carlos Presti. Sin embargo, no identifica el material que se pretende adquirir, su costo, el proveedor ni la fuerza que recibirá el equipamiento.

En los fundamentos, el Poder Ejecutivo sostiene que la naturaleza y las características de la adquisición requieren que la información sea conocida únicamente por personas autorizadas, debido a que su divulgación podría comprometer la seguridad nacional y los medios de defensa.

El decreto se apoya en la Ley de Defensa Nacional, la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas y el Decreto 9390/1963, que contempla la clasificación como secreto militar de determinadas adquisiciones, fabricaciones y construcciones consideradas fundamentales para la preparación y el empleo de las fuerzas.

La instrumentación de la operación quedó a cargo de la Subsecretaría de Gestión Administrativa del Ministerio de Defensa.

Una nueva compra bajo reserva

La medida se suma a otras decisiones de la administración de Milei que recurrieron al secreto militar para avanzar con operaciones vinculadas al reequipamiento de las Fuerzas Armadas.

Entre los antecedentes figuran los decretos que ampararon bajo reserva distintos aspectos de la adquisición de los aviones de combate F-16 a Dinamarca, desde la operación contractual hasta la infraestructura y los equipos complementarios. En agosto de 2026, otra norma extendió la clasificación a exportaciones temporales de componentes vinculados con esas aeronaves para tareas de mantenimiento y actualización.

Sin embargo, el nuevo Decreto 1205/2026 corresponde a un expediente diferente y no menciona a los F-16. Por lo tanto, no hay información oficial que permita establecer si la adquisición está relacionada con esos aviones o con otro sistema de armas.

La clasificación impide conocer públicamente las condiciones específicas de la contratación, aunque el Gobierno argumenta que la reserva responde a necesidades de defensa y seguridad nacional.

El gasto en equipamiento militar

La decisión se conoce mientras el Gobierno avanza con un programa de modernización de las capacidades militares, que incluye la incorporación de aviones de combate, vehículos blindados y helicópteros.

Un relevamiento publicado este lunes por Infobae, elaborado a partir de registros oficiales de contrataciones y acuerdos internacionales, calculó que entre diciembre de 2023 y agosto de 2026 el Estado destinó alrededor de US$ 445 millones a armamento, equipamiento militar y de seguridad. De ese total, unos US$ 381,4 millones correspondieron a las Fuerzas Armadas.

La cifra contempla distintas compras de equipamiento y no representa el costo de la nueva operación declarada secreta, cuyo monto no fue informado.

La adquisición de mayor valor identificada en ese relevamiento fue la de 24 aviones de combate F-16 a Dinamarca, acordada en 2024 por US$ 301,2 millones, pagaderos en cinco cuotas anuales.

La tensión por Malvinas

La publicación del decreto coincide con una nueva escalada diplomática entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas.

En las últimas semanas, el Gobierno argentino anunció medidas contra empresas petroleras que operan en el archipiélago sin autorización nacional y avanzó con iniciativas vinculadas a la disputa por los recursos naturales. Londres, por su parte, expresó su rechazo a las medidas argentinas.

Aunque el contexto geopolítico forma parte de la discusión sobre las necesidades de defensa, el decreto no establece una relación directa entre la compra reservada y la situación en Malvinas.

Por ahora, el dato central es que el Ejecutivo habilitó una nueva adquisición militar cuyos detalles comerciales y técnicos quedarán fuera del conocimiento público. La información oficial disponible no permite determinar qué material se comprará ni cuánto dinero demandará la operación.