- Una revisión de 20 años de la Asociación Estadounidense de Psicología no encontró evidencia de que la expulsión mejore la seguridad o el clima escolar.
- Los alumnos expulsados con más frecuencia registran mayor abandono escolar y peor rendimiento académico.
- Un estudio de 2023 con 32 investigaciones y 394.000 estudiantes evaluó el Apoyo Conductual Positivo como alternativa al castigo.
- La justicia restaurativa se asocia con menos expulsiones, mejor clima escolar y mejores resultados académicos.
Expulsar a los estudiantes por mal comportamiento no solo carece de evidencia que respalde su eficacia, sino que puede agravar los problemas que busca resolver. Una revisión de 20 años de bibliografía realizada por la Asociación Estadounidense de Psicología concluyó que no hay pruebas de que la expulsión mejore la seguridad ni el clima escolar general.
El análisis detectó que los alumnos expulsados con más frecuencia presentan una mayor tasa de abandono escolar y un peor rendimiento académico. Además, la expulsión suele aplicarse con mayor dureza sobre los colectivos más vulnerables, lo que profundiza la brecha social sin atacar la conducta problemática de raíz.
Frente a este diagnóstico, un estudio de 2023 que evaluó 32 investigaciones con cerca de 394.000 estudiantes analizó intervenciones escolares para reducir la exclusión disciplinaria. El Apoyo Conductual Positivo, una de las metodologías examinadas, modifica el entorno escolar para reforzar la conducta positiva en lugar de castigar la infracción, y se asoció con mejoras en el rendimiento cognitivo de los estudiantes.
La justicia restaurativa es otra de las vías respaldadas por la evidencia. En lugar de centrarse en el castigo por la norma rota, prioriza reparar el daño causado a la comunidad y a las relaciones interpersonales. Una revisión de 2025 sobre 13 estudios confirmó su éxito en la reducción de la violencia escolar y la mejora del bienestar emocional.
Estos resultados coinciden con una revisión sistemática publicada en 2022, que concluyó que la justicia restaurativa no solo se asocia con menos expulsiones, sino que mejora el clima escolar e impacta de forma directa en mejores resultados académicos.
