- El Arzobispado de Córdoba confirmó que Ricardo Seirutti fue privado de su cargo como obispo auxiliar y de otros oficios eclesiásticos tras un proceso canónico iniciado por denuncias de dos personas adultas.
- La causa se inició por denuncias de dos personas adultas por "conductas impropias de su ministerio" y fue tramitada por el Tribunal Interdiocesano de Buenos Aires por disposición del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
- Durante cinco años tendrá prohibido recibir nuevos nombramientos formales u oficios dentro de la Iglesia y no podrá administrar el sacramento de la penitencia o reconciliación.
- La sanción no implica su expulsión del sacerdocio: Seirutti conserva la facultad de celebrar misa y administrar los demás sacramentos.
- En la Pascua de 2025 presidió en Villa Rumipal la misa de la que participó la vicepresidenta Victoria Villarruel.
El Arzobispado de Córdoba confirmó que Ricardo Seirutti fue privado de su cargo como obispo auxiliar y de otros oficios eclesiásticos luego de un proceso canónico iniciado por denuncias de dos personas adultas. El religioso tuvo durante los últimos años una frecuente presencia pastoral en Calamuchita, celebrando misas y participando de actividades religiosas en Villa Rumipal, Villa del Dique, San Ignacio y otras localidades. Su aparición pública de mayor repercusión en la zona ocurrió durante la Pascua de 2025, cuando presidió en Villa Rumipal la misa de la que participó la vicepresidenta Victoria Villarruel.

La causa se inició a partir de denuncias realizadas por dos personas adultas por “conductas impropias de su ministerio” y fue tramitada por el Tribunal Interdiocesano de Buenos Aires por disposición del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Como consecuencia del proceso, Seirutti fue privado del oficio de obispo auxiliar y de los demás cargos eclesiales que desempeñaba. Además, durante cinco años tendrá prohibido recibir nuevos nombramientos formales u oficios dentro de la Iglesia y no podrá administrar el sacramento de la penitencia o reconciliación.
La sanción no implica su expulsión del sacerdocio. Seirutti conserva la facultad de celebrar misa y administrar los demás sacramentos, de acuerdo con lo informado tras conocerse la resolución.
Una figura conocida en Calamuchita
Seirutti era una figura conocida dentro de las comunidades católicas de Calamuchita. Como obispo auxiliar de Córdoba tuvo presencia pastoral en diferentes puntos del departamento y participó de celebraciones religiosas en localidades como Villa Rumipal, Villa del Dique y San Ignacio, entre otras.

Calamuchita forma parte en gran medida del territorio pastoral de la Arquidiócesis de Córdoba, de la que Seirutti fue obispo auxiliar desde que fue designado por el papa Francisco en noviembre de 2015.
Sin embargo, su aparición de mayor exposición pública en Calamuchita se produjo el 20 de abril de 2025, durante el Domingo de Pascua, en Villa Rumipal.
Ese día, Seirutti presidió la misa de las 11 en la parroquia Nuestra Señora de Fátima. Entre los presentes estaba la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, quien había elegido Calamuchita para pasar Semana Santa y se encontraba alojada en la vecina Villa del Dique.

La vicepresidenta participó activamente de la ceremonia y recibió la comunión. Al finalizar, conversó y se fotografió con vecinos. La presencia de una de las principales autoridades nacionales hizo que aquella misa y las imágenes de Seirutti encabezando la celebración alcanzaran repercusión provincial y nacional.
La resolución de la Iglesia
Ricardo Orlando Seirutti había sido nombrado obispo auxiliar de Córdoba por el papa Francisco el 7 de noviembre de 2015 y fue ordenado obispo el 18 de diciembre de ese mismo año. Con el tiempo también asumió como vicario general de la Arquidiócesis, uno de los cargos de mayor relevancia en la estructura eclesiástica cordobesa.
Tras conocerse la resolución canónica, el Arzobispado de Córdoba expresó su cercanía con las personas afectadas, pidió perdón y manifestó su compromiso de continuar trabajando para que las acciones de la Iglesia sean acordes con el Evangelio.
La sanción conocida ahora pone fin a sus funciones como obispo auxiliar y vicario general y establece restricciones durante los próximos cinco años, aunque Seirutti continuará siendo sacerdote y podrá celebrar misa.
