La Reserva Federal de Estados Unidos decidió este miércoles aumentar en 25 puntos básicos su tasa de interés de referencia y llevarla a un rango de entre 3,75% y 4%. La decisión fue aprobada por unanimidad y constituye la primera suba desde 2023. El organismo justificó la medida por una inflación que todavía permanece elevada y por la necesidad de avanzar hacia su objetivo del 2%.

La decisión tiene además una dimensión política. El presidente Donald Trump había reclamado reiteradamente una reducción de las tasas para abaratar el crédito en Estados Unidos. Incluso sostuvo que el país debería tener las tasas de interés más bajas del mundo.

Sin embargo, la Fed, ahora conducida por Kevin Warsh —designado por Trump—, optó por endurecer la política monetaria. El movimiento se produce además a pocas semanas de las elecciones legislativas estadounidenses, en un contexto en el que la inflación continúa siendo una preocupación para la economía norteamericana.

La decisión también repercute fuera de Estados Unidos. Una tasa más alta aumenta el atractivo de los activos financieros estadounidenses y puede provocar una mayor demanda de dólares y una salida de capitales de mercados considerados de mayor riesgo.

Qué puede pasar en Argentina

El efecto sobre Argentina se transmite principalmente por los mercados financieros. Con mayores rendimientos en Estados Unidos, los bonos argentinos pueden perder atractivo relativo, mientras que el riesgo país puede recibir presión al alza.

También puede fortalecerse el dólar a nivel internacional y aumentar el costo del financiamiento externo. Para Argentina, que busca acumular reservas y mantener condiciones financieras estables, un escenario internacional de tasas más altas representa una dificultad adicional.

El Banco Central ya había advertido sobre el impacto que tienen los mayores rendimientos de los bonos estadounidenses sobre las condiciones financieras internacionales.

Por ahora, el dato central es que la Fed no sólo decidió subir las tasas sino que dejó abierta la posibilidad de nuevos movimientos restrictivos. El impacto final sobre Argentina dependerá de cuánto dure este escenario y, también, de cómo evolucionen las variables propias de la economía argentina.