Lo esencialSÍNTESIS CON IA
  • La reforma política de Milei eleva los requisitos para que un partido conserve su personería y reconocimiento nacional, exigiendo presencia en al menos 10 provincias y un piso de afiliados del 0,1% del padrón nacional.
  • Según datos de la Cámara Nacional Electoral, si las nuevas reglas se aplicaran hoy, La Libertad Avanza perdería el reconocimiento nacional al conservar personería solo en cinco provincias, aunque ya supera el piso nacional de afiliados.
  • Otros partidos afectados serían el Frente Renovador de Massa, Patria Grande de Grabois, Hacemos de Schiaretti, la Coalición Cívica de Carrió, el GEN de Stolbizer y varias fuerzas de izquierda, mientras el PJ, la UCR y el PRO mantendrían su reconocimiento.
  • El proyecto también busca eliminar las PASO, y el oficialismo lo defiende como una forma de terminar con los 'sellos de goma', aunque su tratamiento en el Senado podría sufrir modificaciones.
  • Los partidos que no cumplan las nuevas condiciones no desaparecerían automáticamente, ya que se abriría un proceso judicial de aproximadamente un año, y podrían recurrir a alianzas o fusiones.

El Gobierno de Javier Milei busca avanzar en el Congreso con una reforma política que pretende modificar las reglas de funcionamiento de los partidos de cara a las elecciones de 2027.

El proyecto tiene como uno de sus principales objetivos la eliminación definitiva de las PASO, pero incorpora además cambios importantes en los requisitos que deben cumplir las fuerzas políticas para conservar su personería jurídica y competir en elecciones.

Y allí aparece una particularidad que puede convertirse en uno de los puntos más discutidos de la iniciativa: si las nuevas reglas se aplicaran hoy, la propia La Libertad Avanza perdería su reconocimiento como partido nacional.

La información surge de un análisis realizado por la periodista Denise Chmois para LA NACION, a partir de datos oficiales de la Cámara Nacional Electoral.

¿Qué cambia?

El proyecto eleva el piso de afiliados necesario para mantener la habilitación de un partido en cada distrito. Actualmente, la legislación establece diferentes cantidades mínimas según el tamaño de cada padrón. En distritos con más de un millón de electores, por ejemplo, se requieren actualmente al menos 4.000 afiliados.

La reforma propone reemplazar ese esquema por un requisito equivalente al 0,5% del padrón electoral de cada distrito, frente al 0,4% vigente en el proyecto de reforma.

Pero el cambio más significativo aparece en el reconocimiento nacional. Para ser considerado partido nacional, una fuerza debería tener reconocimiento en al menos 10 provincias, cuando actualmente son necesarias cinco.

Además, el proyecto incorpora un requisito que hoy no existe: contar con afiliados equivalentes al 0,1% del padrón electoral nacional, unos 36.035 afiliados según los cálculos difundidos.

Los partidos tendrían tiempo hasta el 30 de junio de 2027 para adecuarse a las nuevas exigencias.

La paradoja de La Libertad Avanza

La situación más llamativa es la de La Libertad Avanza (LLA). El partido que conduce Karina Milei tiene actualmente personería en los 24 distritos del país y, por esa razón, cuenta también con reconocimiento como partido nacional.

Pero con las nuevas reglas, perdería la personería en 19 provincias y conservaría el reconocimiento solamente en cinco: Buenos Aires, La Pampa, La Rioja, San Luis y Tierra del Fuego.

Como el proyecto exige presencia en diez provincias para mantener la condición de partido nacional, LLA no podría presentar una fórmula presidencial propia si no consigue sumar afiliados y recuperar reconocimiento en otros distritos.

Hay, sin embargo, un dato que juega a favor del oficialismo: La Libertad Avanza ya supera ampliamente el piso de afiliados nacionales que plantea la reforma.

Según los datos citados por LA NACION, actualmente cuenta con 88.304 afiliados, frente a los 36.035 que exigiría el nuevo esquema.

Por eso, el desafío para el oficialismo no estaría tanto en alcanzar el número nacional como en construir estructura partidaria suficiente en las provincias que hoy no cumplen con los nuevos requisitos.

La fuerza de los hermanos Milei, además, podría aprovechar una de las herramientas que contempla el proyecto: la afiliación digital, que facilitaría la incorporación de nuevos miembros.

Massa, Schiaretti, Grabois, Carrió y Stolbizer, entre los afectados

La reforma tampoco golpearía solamente a La Libertad Avanza. De acuerdo con el relevamiento publicado, varios partidos actualmente reconocidos perderían la personería nacional si las nuevas reglas se aplicaran sobre la situación actual.

Entre ellos aparecen el Frente Renovador, de Sergio Massa; Patria Grande, de Juan Grabois; Hacemos, espacio vinculado a Juan Schiaretti; la Coalición Cívica, de Elisa Carrió; el GEN, de Margarita Stolbizer; el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) y el Partido Socialista.

También quedarían comprometidas distintas fuerzas que integran el Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad.

En cambio, el Partido Justicialista (PJ) y la Unión Cívica Radical (UCR) conservarían el reconocimiento nacional y la personería en los 24 distritos. El PRO, actualmente presente en todo el país, mantendría su personería nacional y conservaría el reconocimiento distrital en 15 provincias.

¿Qué busca el Gobierno?

La reforma es defendida por el oficialismo como una manera de reducir la cantidad de partidos y terminar con lo que denomina “sellos de goma”: fuerzas con escasa representación o estructura que igualmente obtienen reconocimiento legal para competir electoralmente.

La propia Oficina del Presidente, cuando anunció el envío del proyecto al Congreso, sostuvo que la iniciativa busca elevar los pisos de afiliación y los requisitos de votos para mantener la personería con el objetivo de terminar con esos partidos.

La otra gran modificación planteada es la eliminación definitiva de las PASO, que el Gobierno considera innecesarias y costosas. Se buscaría que las internas vuelvan a ser una cuestión de cada partido y no una instancia electoral obligatoria organizada por el Estado.

El Senado vuelve a tener la palabra

El proyecto vuelve a ocupar un lugar central en la agenda del Senado después de varios meses de discusión. La presidenta del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, adelantó que buscarán avanzar con distintos aspectos de la reforma, entre ellos el endurecimiento de los requisitos para los partidos.

Sin embargo, la eliminación o suspensión de las PASO todavía genera resistencia entre sectores aliados del Gobierno, por lo que el texto podría sufrir modificaciones durante su tratamiento legislativo.

Además, si el proyecto finalmente fuera aprobado, los partidos que no cumplieran las nuevas condiciones no desaparecerían automáticamente el 30 de junio de 2027.

Según explicó a LA NACION un funcionario de la Cámara Nacional Electoral, se abriría un proceso judicial que podría extenderse aproximadamente un año, incluyendo las instancias de apelación. Entre las alternativas que podrían utilizar las fuerzas afectadas aparecen también las alianzas y fusiones entre partidos.

El proyecto todavía puede sufrir modificaciones durante su tratamiento en el Congreso. Pero, si mantiene sus principales requisitos, el mapa partidario argentino podría ser bastante diferente cuando llegue la próxima elección presidencial.