- Paro total universitario el 12 de agosto en todo el país.
- Los gremios denuncian tres incumplimientos del Gobierno: Ley de Financiamiento, cautelar salarial y hospitales universitarios.
- La Ley de Financiamiento Universitario fue sancionada hace casi 300 días y sigue sin ejecutarse.
- La Corte Suprema dejó en pie una cautelar que ordena actualizar salarios a noviembre de 2023.
- El secretario general de ADUBA advirtió que el Gobierno “le da la espalda a la democracia”.
Los gremios y federaciones del sistema universitario argentino convocaron a un paro total de actividades para el miércoles 12 de agosto en todo el país. La medida de fuerza apunta contra el Gobierno Nacional, al que acusan de tres incumplimientos simultáneos.
El conflicto lleva más de dos años y medio de tensión acumulada, según un comunicado oficial. El Congreso sancionó la Ley de Financiamiento Universitario hace casi 300 días, pero el Ejecutivo todavía no la aplica.
Además, los gremios denuncian el desacato a una medida cautelar que la Corte Suprema dejó en pie y que ordena actualizar los salarios de los trabajadores universitarios a noviembre de 2023. También reclaman el incumplimiento de un acuerdo firmado por el propio Gobierno sobre las partidas para los Hospitales Universitarios.
Emiliano Cagnacci, secretario general de la Asociación Docente de la Universidad de Buenos Aires (ADUBA), afirmó que “la total indiferencia del Gobierno de Milei frente a los múltiples reclamos pendientes de las universidades nacionales parece no tener límites”. En su declaración, calificó la situación como un Gobierno que “le da la espalda a la democracia”.
“Este es un conflicto que lleva más de dos años y medio y al que nos empujó el Gobierno”, sostuvo Cagnacci. “Queremos estar en el aula frente a los estudiantes. Queremos estar en las cátedras, haciendo investigación o enseñando y asistiendo en nuestros hospitales”, agregó.
La convocatoria se inscribe bajo la consigna “En defensa de la Universidad pública: por nuestro presente, por nuestro futuro”. Cagnacci advirtió: “No lo vamos a permitir y tampoco nos van a hacer bajar los brazos”.
