Lo esencialSÍNTESIS CON IA
  • El ANLIS-Malbrán confirmó tres casos de BA.3.2 en la provincia de Buenos Aires.
  • La OMS clasifica a BA.3.2 como Variante Bajo Monitoreo (VUM) y no como variante de preocupación.
  • BA.3.2 fue detectada originalmente en Sudáfrica a fines de 2024.
  • Los tres pacientes evolucionaron favorablemente, aunque uno requirió internación por enfermedades preexistentes.
  • BA.3.2 representó alrededor del 15% de las secuencias globales en junio y luego bajó a aproximadamente 6,45%.

La vigilancia genómica detectó en Argentina los primeros tres casos de BA.3.2, un nuevo sublinaje del SARS-CoV-2 descendiente de Ómicron que es seguido por los organismos sanitarios internacionales debido a la cantidad de mutaciones que presenta.

Los casos fueron identificados por el ANLIS-Malbrán en personas residentes de la provincia de Buenos Aires. Las muestras analizadas corresponden a un período comprendido entre el 26 de abril y el 18 de julio de 2026, según la información difundida a partir del último Boletín Epidemiológico Nacional.

La variante es conocida informalmente como “Cicada” —cigarra, en inglés— y pertenece a la familia de los sublinajes de Ómicron. Fue detectada originalmente en Sudáfrica a fines de 2024 y posteriormente comenzó a identificarse en distintos países.

Qué se sabe de la nueva variante

BA.3.2 está clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Variante Bajo Monitoreo (VUM). Esto significa que los científicos siguen su evolución y características epidemiológicas, pero no que haya sido considerada una variante de preocupación.

De hecho, la información disponible hasta ahora no muestra que BA.3.2 produzca una enfermedad más grave que otros linajes de COVID-19 que circulan actualmente.

La OMS señaló que ninguna de las variantes que actualmente se encuentran bajo monitoreo mostró hasta el momento evidencia de un aumento del riesgo para la salud pública. En su actualización de julio de 2026, BA.3.2 figuraba entre los linajes que continúan siendo vigilados internacionalmente.

Además, los datos internacionales muestran que su circulación no avanzó de manera sostenida. Según la información epidemiológica disponible, BA.3.2 llegó a representar alrededor del 15% de las secuencias notificadas globalmente en junio, pero esa proporción descendió posteriormente hasta aproximadamente el 6,45%.

¿Cuáles son los síntomas?

Hasta el momento no se identificaron síntomas sustancialmente diferentes de los asociados a otras variantes de COVID-19.

Entre los cuadros posibles aparecen fiebre, cansancio, tos, estornudos, dolor de garganta, congestión o secreción nasal y, en algunos casos, dificultad respiratoria. También pueden presentarse pérdida del olfato o gusto y síntomas gastrointestinales.

Por eso, la aparición de BA.3.2 no implica que cada cuadro respiratorio actual corresponda a esta variante.

Los casos argentinos

Los tres primeros casos detectados en Argentina corresponden a residentes de la provincia de Buenos Aires y fueron identificados mediante vigilancia genómica del ANLIS-Malbrán.

Uno de los pacientes requirió internación debido a enfermedades preexistentes, pero los tres evolucionaron favorablemente, de acuerdo con la información difundida sobre los casos.

Por ahora, no hay información que permita vincular estos casos con Córdoba o con el Valle de Calamuchita. La detección en Buenos Aires, sin embargo, muestra que el nuevo linaje ya ingresó al país y está siendo identificado por el sistema de vigilancia epidemiológica.

Qué recomiendan las autoridades

La aparición de un nuevo sublinaje no implica un regreso a las condiciones sanitarias de los primeros años de la pandemia. La situación epidemiológica actual es muy diferente: la circulación global del SARS-CoV-2 se mantiene en niveles bajos y la OMS no observa, por ahora, un incremento significativo del riesgo asociado a BA.3.2.

La recomendación continúa siendo prestar atención a los síntomas respiratorios, evitar el contacto con otras personas cuando se presentan cuadros compatibles y mantener actualizada la vacunación contra COVID-19, especialmente en las personas que integran grupos de mayor riesgo.

El dato central, por ahora, es otro: BA.3.2 ya fue detectada en Argentina, pero no existen evidencias de que sea una variante más agresiva. Su evolución seguirá bajo vigilancia de los organismos sanitarios nacionales e internacionales.