- Stellantis evalúa trasladar, mantener o cerrar sus dos plantas en Argentina, según su presidente para América del Sur, Herlander Zola.
- En Ferreyra, Córdoba, la empresa invirtió US$ 385 millones para producir las pickups Fiat Titano y RAM Dakota, con el 70% de la producción orientada a la exportación.
- Zola señaló que el costo de la mano de obra en Argentina duplica al brasileño y que el mercado abierto deja a la producción local "fuera de juego".
- Brasil representa el 65% del volumen automotor de América del Sur, por lo que las decisiones industriales dependen también de ese mercado.
Herlander Zola, presidente de Stellantis para América del Sur, afirmó que la compañía podría trasladar producción entre sus dos plantas argentinas, mantenerlas, cerrar una o cerrar ambas, según la evolución del mercado, las reglas y la competitividad. "Tenemos dos plantas en la Argentina. Dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad de los productos, podemos trasladar la producción de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar ambas. Todo puede pasar", declaró al medio brasileño Exame.
La compañía opera dos complejos en Argentina: Ferreyra, en Córdoba, donde fabrica los Fiat Cronos y Titano y la RAM Dakota; y El Palomar, en Buenos Aires, donde produce los Peugeot 208 y 2008. La advertencia del ejecutivo pone en foco el futuro de las inversiones en la provincia, donde Stellantis destinó US$ 385 millones para transformar la planta de Ferreyra en un centro de producción de pickups con orientación exportadora, con la meta de destinar alrededor del 70% de esa producción a mercados externos, principalmente Brasil. El proyecto contempló además la generación de 1.800 puestos de trabajo y el inicio de la producción del motor turbodiésel Multijet 2.2, previsto para enero de 2027.
Zola vinculó las dificultades de la industria argentina con la estructura de costos y la apertura comercial. "Con el mercado cerrado, funcionaba y nos daba un buen nivel de competitividad. Pero con el mercado abierto, definitivamente nos deja fuera de juego", sostuvo. El ejecutivo señaló que el costo de la mano de obra en Argentina duplica al brasileño y que el parque de proveedores local es limitado, lo que afecta la competitividad. También mencionó el avance de las automotrices chinas y el ingreso de vehículos producidos en Brasil, y atribuyó parte de los ajustes necesarios a la caída de participación de Peugeot en el mercado argentino.
El ejecutivo enmarcó cualquier definición sobre las plantas argentinas en el funcionamiento regional de Stellantis. Según explicó, Brasil representa el 65% del volumen automotor de América del Sur, por lo que las decisiones dependen también de la evolución de ese mercado. "Mientras no tengamos previsibilidad sobre lo que va a ocurrir en el mercado brasileño, es difícil tomar con seguridad cualquier decisión industrial en América del Sur", afirmó. Las declaraciones se producen en la previa del balotaje presidencial brasileño del 25 de octubre, en el que competirán Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
