Lo esencialPUNTOS CLAVE
  • 68 muertos y unos 80 heridos, 15 de ellos graves, tras el choque entre un AVE de Renfe y un convoy de Iryo en Urda, Toledo.
  • El ministro Óscar Puente atribuyó el siniestro a una orden errónea del centro de control de Atocha que permitió al AVE avanzar con semáforo en rojo.
  • La caída del sistema LZB dejó 63 kilómetros de vía sin seguridad y detuvo a seis trenes.
  • La Guardia Civil interrogó al operador del centro de control y la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios investiga las causas.
  • Gobierno central, Madrid, Extremadura y Andalucía decretaron tres días de luto oficial.

Al menos 68 personas murieron este miércoles al chocar dos trenes de alta velocidad en el kilómetro 118 de la línea Madrid-Sevilla, entre las localidades toledanas de Yébenes y Urda. La colisión se produjo alrededor de las 8:54 de la mañana entre un AVE de Renfe y un tren de la operadora Iryo, con 544 pasajeros a bordo, y provocó que hasta cuatro vagones descarrilaran y cayeran por un terraplén.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, precisó que 24 de los fallecidos viajaban en el AVE de Renfe y el resto en el convoy de Iryo. Los servicios sanitarios atendieron a unos 80 heridos trasladados a hospitales de Toledo, Albacete, Ciudad Real y Alcázar de San Juan, además de tres derivados a centros de la Comunidad de Madrid. La ministra de Sanidad, Mónica García, informó que 15 de esos heridos se encuentran en estado grave.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, atribuyó el siniestro a una "decisión errónea" del centro de control de Atocha. Según su relato, cerca de las 8:30 cayó el sistema de seguridad LZB por un fallo informático y dejó 63 kilómetros de vía sin ese resguardo, lo que detuvo automáticamente a los trenes que circulaban en el tramo. A las 8:36, el centro de control ordenó al AVE de Renfe reanudar la marcha "con normalidad", pese a que la reglamentación y los protocolos de Adif exigían detenerse. Uno de los maquinistas de los seis trenes afectados advirtió que debía circular "a marcha vista", con prudencia y velocidad reducida, y el centro le dio la razón, pero no corrigió la instrucción dada al AVE, que recorrió 25 kilómetros antes del impacto.

La Guardia Civil interrogó al operador del centro de control que regulaba la circulación en el tramo entre Urda y Los Yébenes en los momentos previos al accidente. Las autoridades judiciales y la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios iniciaron sus actuaciones para determinar las causas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, declaró tres días de luto oficial y afirmó que la prioridad son las víctimas y sus familiares, además de esclarecer lo ocurrido: "Vamos a llegar hasta el final. Si ha habido negligencias, se sabrá; si ha habido fallos en el sistema de seguridad, se responderá con total contundencia".

La circulación permanece suspendida en toda la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. El municipio de Urda habilitó un pabellón para asistir a los afectados. Renfe dispuso el número 900 10 10 20 para familiares de víctimas, Iryo el 900 001 403 y el Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha el 900 122 112. Las comunidades de Madrid, Extremadura y Andalucía decretaron tres días de luto oficial. Desde Calamuchita, la colectividad española y las agencias de viaje de la región siguen con atención la evolución de un siniestro que involucra a una de las líneas ferroviarias más transitadas de Europa.